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El paseo del Pintor Rosales se extiende desde la calle Ferraz hasta el paseo de Moret. Su nombre es en honor a Eduardo Rosales, pintor purista madrileño. Zona poblada por ilustres artistas como Víctor Macho, que vivió y trabajó en el número 64 o el pintor Francisco Padilla, también vecino de la calle.

Trazado a lo largo de 1.2km como un mirador que rodea la antigua montaña de Príncipe Pío, se trata de unos de los paseos más emblemáticos y agradables de todo Madrid. El Paseo del Pintor Rosales cuenta con unas vistas espectaculares al parque del Oeste.

ORÍGENES

En sus orígenes, el Paseo del Pintor Rosales estuvo formado por dos calles. Denominadas en un principio como A y B, pasaron a llamarse calle de la Rampa y calle del Madroño, respectivamente. Posteriormente, en 1875, esta última fue renombrada como calle Rosales. Dos años más tarde, en 1877, este nombre se extendió a lo largo de ambas calles. Finalmente, en 1941, todo el recorrido adquirió el nombre que todos conocemos en la actualidad, Paseo del Pintor Rosales.

En el inicio del Paseo se encontraba la fachada norte del Cuartel de la Montaña, construido en 1860. Edificio de ladrillo y granito, protagonista de uno de los escenarios más sangrientos de la Guerra Civil.

El Cuartel, prácticamente destruido al inicio de la Guerra Civil, es donde encontramos actualmente el templo de Debod. Monumento más antiguo de la ciudad, donado por Egipto en agradecimiento a la ayuda para salvar los templos de Nubia.